Oxicombustión: menos costes y emisiones en la industria

Oxicombustión: menos costes y emisiones en la industria

En procesos industriales a alta temperatura, la combustión es una palanca para mejorar la eficiencia energética. Hornos de vidrio, instalaciones metalúrgicas y otras aplicaciones térmicas requieren grandes cantidades de energía, que genera emisiones de CO₂.

La oxicombustión es una alternativa, ya que sustituye parcial o totalmente el aire utilizado como oxidante por oxígeno. Al reducir la presencia de nitrógeno que acompaña al aire, cambian las condiciones de transferencia de calor y disminuye el volumen de gases de escape. El resultado es un menor consumo de combustible, como recoge el informe técnico de la Pennsylvania State University. No obstante, el ahorro dependerá del horno, el combustible y las condiciones de operación.

Por qué cada vez más industrias apuestan por la oxicombustión

Los costes energéticos y los objetivos sobre emisiones están llevando a las industrias intensivas en calor a revisar sus sistemas de combustión. Así lo recoge el análisis Energy Efficiency 2025 de la Agencia Internacional de la Energía. En estos procesos, las mejoras de eficiencia tienen efectos relevantes en el consumo de energía.

La oxicombustión actúa sobre una parte concreta del proceso: el oxidante. En vez de introducir aire, que contiene mucho nitrógeno, se usa oxígeno. Así se minimiza la cantidad de gases a calentar y que después salen del horno como gases de combustión.

En industrias que trabajan con altas temperaturas, esta diferencia influye tanto en el consumo energético como en las características de los gases de escape. Por eso, la oxicombustión es una alternativa para ganar eficiencia y limitar las emisiones.

Qué cambia cuando la combustión utiliza oxígeno en lugar de aire

En una combustión convencional, el aire aporta el oxígeno necesario, pero también nitrógeno, que no participa en la combustión y sale con los gases de escape.

Cuando se sustituye el aire por oxígeno, se reduce esa carga de gas inerte. El cambio modifica la composición y el volumen de los gases de combustión y afecta a la transferencia de calor dentro del horno.

Por eso, implantar un sistema de oxicombustión no es solo sustituir un suministro de gas. Es también ajustar quemadores, las condiciones de operación y, en algunos casos, otros elementos de la instalación.

Mayor transferencia de calor

Al haber menos nitrógeno a calentar y evacuar, se aprovecha más energía disponible en el proceso térmico, lo que optimiza la transferencia de calor al material que se está calentando o fundiendo.

El efecto depende del diseño del horno, los quemadores, el combustible y las condiciones. No obstante, la ventaja no procede solo del oxígeno, sino de cómo se integra en el sistema de combustión.

Menor volumen de gases de escape

La menor presencia del nitrógeno disminuye el volumen de gases que atraviesan el sistema de escape, lo que suele incidir directamente en los equipos posteriores al horno.

Nippon Sanso señala que en soluciones de combustión 100 % oxicombustible, reducir el volumen de gases permite usar equipos de depuración más pequeños. La aplicación exacta se concreta en función de las características de cada instalación.

Dónde se obtiene el ahorro operativo con la oxicombustión

El valor económico de la oxicombustión está en cómo el cambio del sistema de combustión afecta al consumo de combustible, al rendimiento del horno y a los equipos que trabajan con los gases de escape.

Menor consumo de combustible

Al utilizar oxígeno en lugar de aire se evita calentar y evacuar gran parte del nitrógeno introducido con la combustión convencional. Además, la energía que deja de destinarse a ese flujo puede aprovecharse.

La oxicombustión rebaja el consumo de combustible por unidad de producción. El ahorro depende del horno, el combustible, la temperatura, los quemadores y otras condiciones. Por eso no es adecuado aplicar un porcentaje estándar a todas las instalaciones.

Mayor productividad de los hornos

Un mejor uso de la energía térmica contribuye a aumentar la capacidad efectiva de ciertos hornos o a mantener el nivel de producción con un menor consumo energético.

Al fabricar vidrio, donde el control térmico y la continuidad son críticos, la oxicombustión puede integrarse con soluciones concretas de combustión y aporte de oxígeno. El fin es equilibrar eficiencia, estabilidad del proceso y calidad del producto.

Reducción de tiempos de calentamiento

Una mayor transferencia de energía al material puede acortar el tiempo necesario para alcanzar las condiciones térmicas requeridas. El efecto dependerá del proceso y de la configuración del sistema, y puede ofrecer más capacidad productiva o flexibilidad operativa.

No obstante, cualquier modificación debe evaluarse según el comportamiento térmico del horno y los requisitos específicos del producto. Aumentar la intensidad de la combustión no equivale automáticamente a mejorar el proceso.

Menores costes asociados al tratamiento de gases

El menor volumen de gases de escape puede rebajar las exigencias de determinados equipos de tratamiento. La solución de combustión 100 % oxicombustible de Nippon Sanso da la posibilidad de utilizar equipos de depuración más pequeños por ese menor volumen.

En todo caso, este efecto debe analizarse en conjunto con el resto de la instalación, ya que el coste total lo determinarán el sistema de combustión, el suministro de oxígeno, la adaptación del horno y los equipos auxiliares.

Impacto sobre las emisiones de CO₂

Si el proceso necesita menos combustible para el mismo resultado térmico, disminuyen las emisiones de CO₂. Además, una corriente de gases con más proporción de CO₂ puede facilitar estrategias de separación y captura, si forman parte del diseño de la instalación. Así lo indica el IPCC — Special Report on Carbon Dioxide Capture and Storage.

La oxicombustión no elimina por sí sola el CO₂ de la combustión de un combustible fósil. Su contribución a la descarbonización depende de cómo se integre en el proceso y de la fuente de energía utilizada.

En su solución de combustión 100 % oxicombustible, Nippon Sanso destaca reducciones de entre el 15 % y el 50 % en las emisiones de CO₂, además de reducciones de partículas y NOx.

Sectores donde la oxicombustión ofrece mayor rentabilidad

La tecnología resulta especialmente relevante en procesos que requieren alta temperatura y donde el consumo de combustible tiene un peso notable en los costes de operación. Entre sus principales aplicaciones se encuentran la industria del vidrio y la industria metalúrgica.

Por un lado, la aplicación de gases para la industria del vidrio está muy desarrollada. Nippon Sanso utiliza oxígeno en soluciones de oxicombustión para todo tipo de hornos, gracias a quemadores desarrollados específicamente para esta industria.

Por otro, en procesos metalúrgicos y de calentamiento de metales, así como en otras industrias con hornos de alta temperatura, la tecnología es clave. La rentabilidad se calcula y conoce a partir del consumo energético, la producción, las condiciones del horno y el coste y disponibilidad del oxígeno.

Qué aspectos conviene evaluar antes de implantar un sistema de oxicombustión

La decisión de implantar oxicombustión conlleva un estudio técnico y económico previo. No todos los hornos presentan las mismas condiciones ni todos los procesos ofrecen el mismo retorno.

Disponibilidad de oxígeno

El suministro de oxígeno es un elemento central del proyecto. Hay que analizar el consumo previsto, la modalidad de suministro, la capacidad y la continuidad que demande el proceso.

La solución de suministro debe responder tanto a las necesidades típicas como a las condiciones de la instalación. La fiabilidad del abastecimiento es muy relevante en procesos industriales continuos.

Adaptación del horno

La sustitución del aire por oxígeno modifica las condiciones de combustión. Es necesario estudiar la configuración de los quemadores, la transferencia de calor, el control de la llama y el comportamiento del horno antes de definir una solución.

En una instalación existente, además, deben analizarse las posibles modificaciones en los sistemas de evacuación y tratamiento de gases.

Viabilidad económica del proyecto

El análisis debe comparar el ahorro previsto con la inversión, el coste del oxígeno y las modificaciones necesarias.

Por tanto, la evaluación no debería limitarse al precio del combustible. También debe considerar la producción, el consumo específico, los equipos auxiliares, las necesidades de mantenimiento y los objetivos de reducción de emisiones.

Cómo ayuda Nippon Sanso en proyectos de oxicombustión

La oxicombustión exige combinar el conocimiento del proceso térmico con un suministro de oxígeno óptimo y una configuración que responda a las condiciones concretas del horno. Por eso, el soporte técnico es parte de la solución.

Nippon Sanso ofrece soluciones de combustión 100 % oxicombustible, quemadores de apoyo de oxicombustible y enriquecimiento con oxígeno distintas aplicaciones.

Esta visión permite abordar el proyecto desde las necesidades concretas de cada instalación, teniendo en cuenta el proceso, el consumo energético, las condiciones de operación y los objetivos de eficiencia y emisiones.

La sostenibilidad, junto con la seguridad y el cumplimiento legal, forma parte de los valores de Nippon Sanso. En este aspecto, la compañía combina gases industriales, conocimiento y asistencia técnica para crear soluciones adaptadas a cada cliente.

Para una empresa que esté valorando un proyecto de oxicombustión, lo siguiente es estudiar las condiciones del proceso: consumo energético, características del horno, necesidades de oxígeno y objetivos de producción y emisiones. A partir de los datos puede determinarse si la tecnología ofrece una mejora operativa y ambiental viable.

Preguntas frecuentes sobre oxicombustión

¿Qué industrias utilizan la oxicombustión?

Se usa especialmente en procesos industriales de alta temperatura, entre ellos la fabricación de vidrio y de metales férreos y no férreos. También puede aplicarse en otros procesos térmicos, como en la fabricación de cemento, cal, materiales refractarios, etc.

¿Cuánto combustible puede ahorrarse con la oxicombustión?

Depende del horno, el combustible, la temperatura, los quemadores y otras condiciones de operación. Debe calcularse con datos reales de la instalación.

¿La oxicombustión reduce todas las emisiones contaminantes?

No. Reduce algunas emisiones, pero el resultado depende del proceso y su configuración. Nippon Sanso apunta reducciones de CO₂, NOx y partículas en su solución 100 % oxicombustible, sin que estos resultados sean extrapolables a cualquier instalación.

¿Es posible adaptar un horno existente?

En algunos casos sí, pero hay que llevar a cabo un estudio específico de quemadores, transferencia de calor, control del proceso y gases de escape.

¿Qué papel tiene el suministro de oxígeno en el rendimiento del proceso?

Es fundamental. La disponibilidad, continuidad y adecuación del suministro deben dimensionarse según las necesidades del horno. Una solución de oxicombustión debe valorar conjuntamente la aplicación, el sistema de suministro y las condiciones de operación.

Si necesitas definir una solución de oxicombustión para un proceso industrial a alta temperatura, el equipo de Nippon Sanso te ayuda a valorar las alternativas más adecuadas en función de las características del horno, las necesidades de oxígeno y los objetivos de eficiencia energética y reducción de emisiones.